Dispaurenia

Coito con dolor que se da sobre todo en las mujeres, siendo mucho menos frecuente en los hombres. Está relacionado con el vaginismo.


Los hombres pueden presentarlo en el momento de la erección, aunque generalmente es producido por la congestión de la próstata, de las vesículas seminales o de los conductos eyaculadores, o por una irritación en el glande no circuncidado, aunque no es muy común. También puede producir un coito doloroso la fimosis definida como la estrechez anormal del borde del prepucio que evita que el glande quede al descubierto. Hay que llamar la atención sobre la enfermedad de PEYRONIE que usualmente se da en hombres de edad mediana o avanzada, en la cual el pene desarrolla una cresta fibrosa en la cara dorsal o a los lados, lo que da lugar a una curvatura excesiva del pene y que hace que el coito sea doloroso.


En la mujer generalmente se produce por un nivel de ansiedad elevado que produce que los músculos que rodean la entrada vaginal se endurezcan, por lo que el coito es muy doloroso, pudiendo llegar a ser imposible la penetración. Este tipo de alteración sexual en la mujer se encuentra muy relacionada con el vaginismo.


También, en la mujer, puede ser producido por una pobre lubricación vaginal durante el coito, de este modo los movimientos coitales pueden llegar a provocar una sensación muy dolorosa. Otros factores que pueden generarlo son el material del diafragma, el látex de los condones, o el exceso de lavados vaginales.


No obstante, los beneficios de la terapia psicológica no deben menos preciarse cuando los pilares del tratamiento parecen deberse a temores y bloqueos psicológicos, o simplemente por una elevada ansiedad ante la relación sexual y el coito.


Para más información click aqui